¿Y si de verdad fuera un sueño?

jueves, 10 de noviembre de 2022


¿Y si de verdad fuera un sueño?
 

Hay muchas referencias en la literatura y en la filosofía acerca de la afirmación de que esta vida es un sueño.

La disquisición se agranda cuando en la discusión se hace la pregunta de ¿y qué es un sueño?

Los humanos transeúntes de la Tierra solemos afirmar que lo que nos pasa mientras dormimos, es un sueño, no ha ocurrido ni ocurrirá lo que hemos soñado, porque no es real, es un sueño.

Así pues nos enfrentamos al choque de dos preguntas: define sueño y define realidad.

Al recurrir a la RAE, nos metemos en una charca mayor porque su definición se apoya en la "fantasía" y para explicar esta última, se apoya en "imaginación" y ésta, la explica así: Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales. Con el alma hemos topado. (Alma1.f. Principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida.
2. f. En algunas religiones y culturas, sustancia espiritual e inmortal de los seres humanos.

Si buscamos el origen de Alma: Voz patrimonial del latín ánima ‘aire, aliento’, ‘alma’, de la raíz indoeuropea and- ‘respirar’.

Y seguimos sin poder salir del charco.

Y para "realidad", lo mismo. O peor. Porque se apoya en la propia palabra para describirla: Existencia real y efectiva de algo.

Pero aquí, se nos abre un panorama bastante más "espiritual", con la palabra "EXISTENCIA"

Como queremos salir del marasmo en el que nos hemos metido, nos quedamos con dos palabras mágicas para analizarlas : "alma" y "existencia", que son igual de mágicas que incomprensibles para el cerebro humano.

¿Y todo este barullo, para llegar hasta aquí? ¿Para descubrir que no podemos entenderlo con el cerebro y hay que recurrir a la otra víscera - la importante, la principal, la definitiva - que es la máquina de SENTIR?

Cuando lo analizamos con el sentimiento "sabemos", porque lo sentimos y al sentirlo lo comprendemos, que la vida es un sueño y los sueños, sueños son. Y que el de la Barca, tenía razón.

viernes, 21 de enero de 2022

Se acaba.

Se termina, se muere. Se extingue. Adiós 2021.

Ómicron es mucho más poderoso, mucho más importante que Santa Claus, los polvorones y las uvas.

A todos los que en estos momentos están padeciendo en mayor o menor medida los efectos del contagio, las fiestas y el cava no les motivan. Están aislados y deseando sanar para volver a la normalidad de sus vidas. Esas vidas claustrofóbicas y repetitivas que por ser tan normales parece que son las únicas ya que están aprobadas y certificadas por las autoridades del aburrimiento.

Y este 21, desaparece. Al ritmo del chaquetero Cano con el reloj de la puerta del sol como testigo.

¿Y para qué mierda vamos a hacer balance del año si ya ni nos acordamos para qué lo hacemos?

¿Y qué nos queda?

Pues sí, nos queda la vida. Esa cosa que seguimos sin saber qué es y por qué existe pero que todos queremos conservar. Desde Sócrates hasta hoy, seguimos haciéndonos las mismas preguntas. Y seguimos sin respuestas. 

La sociedad , cada minuto que pasa, es menos sociedad. Es menos asociativa, menos solidaria.

Solo me queda un argumento para no dar por perdida la esperanza y es que el género al que pertenezco, el humano, suele reaccionar cuando el agua le llega al cuello. Y el nivel, está por las tetas. Confiemos.


Los políticos no pueden

sábado, 13 de noviembre de 2021
Leo en los papeles las conclusiones de la COP 26 : la acción climática global se acerca al abismo. Y después de leerlo me fui a prepararme un café. Pero algo en mí se siente incómodo con esta noticia. ¿Esto es todo lo que nuestros dirigentes han logrado hacer después de años y años de advertencias y negociaciones? ¿Negociaciones? ¿El clima es negociable? ¿La extinción de las especies- incluida la muestra- hay que negociarla? La salud, el derecho a la vida en este planeta, ¿es objeto de negociación? ¿No se dan cuenta los que no dan su brazo a torcer que por mucho dinero o poder que tengan, sus vidas correrán la misma suerte que las nuestras? Porque claro, están ELLOS y NOSOTROS. Y ELLOS están en el poder y negociando lo innegociable porque NOSOTROS les hemos entregado las riendas del carro. Y ahora dependemos de lo que ellos decidan. Con la vida en este planeta no se juega. Si no apartamos la política de estos costosos y multitudinarios foros de indecisiones, el circo de las negociaciones seguirá sucediendo. Y el reloj no se detiene. Ni nadie quiere parar esta locura. ¿De qué coño nos sentimos orgullosos los seres humanos, ¿de la tecnología? ¿del progreso devastador? La vida no es de izquierdas ni de derechas. ¿Por qué dependen nuestras vidas de las derechas o las izquierdas? ¿Tan mal lo hemos hecho que somos capaces de cortar la rama que nos sustenta? ¿No hay solución? Hablo de solución incruenta porque sé que en la mente de muchos bulle la idea de masacrar a media humanidad para implantar el orden que creen que va a solucionar la cosa de casa. ¿De nuevo Caín y Abel? Un día, me gustaría que saliéramos todos a la calle a protestar. TODOS, menos ELLOS. Sólo nosotros. Para mí, NOSOTROS somos los de Alcalá de Henares, Las Islas Fiyi, Mongolia, Kenia, Azerbaiyán, California Arabia Saudita, Canadá, Albania, Japón, Sudáfrica, India, Luxemburgo,...incluso los ingleses. Es decir, NOSOTROS, el mundo entero, sin ELLOS. ¿Serviría de algo esta protesta?. Puede que de nada. Pero sería magnífico ver a 7.900 millones de personas queriendo compartir un solo objetivo: salvar este planeta de la destrucción. Defender la vida. Pero sin ELLOS. Sin acritud lo digo: han demostrado que no pueden hacerlo.

6 años

Mucho tiempo ha pasado desde la última entrada en este blog. Google lo mantiene con más esperanza que yo. No soy capaz de hacer un resumen de estos seis años porque la pereza y yo somos amantes reconocidos. Pero este 2020, que muere por asfixia y sin entubar, merece un apunte caritativo. Incluso a la gente que le ha ido bien con el asunto de la pandemia del Covid, se debería estar preguntando si realmente le ha ido bien. Quiero decir que, a la sociedad mundial, a los habitantes de este planeta que, constituidos en sociedad decidimos sacarle el mayor jugo a la Tierra, a esa sociedad, digo, le ha ido muy mal. El virus ha penetrado en el corazón del sistema. El tenderete se derrumba. La amenaza y el miedo continúan. Y también la insensatez y la arrogancia. Hemos descubierto que, si seguimos como hasta ahora, nos extinguiremos en menos de 100 años. Y aunque lo sabemos, seguimos. Creo fielmente en la incongruencia del ser humano y desconfío de los llamados "inteligentes" que creen que por arte de magia esto se arreglará solo. El 2020 ya es famoso por perverso y yo quiero hacerle un elogio. Hemos tenido 365 días en los que ha seguido saliendo el sol. 365 días de nuestra existencia, de mi vida, para comprobar que la sociedad va hacia nadie sabe dónde. 365 días para descubrir la enorme fragilidad en la que vivimos 12 meses llenos de primaveras e inviernos; como siempre. Miles de horas, minutos y millones de segundos que no hemos sabido valorar. Se nos ofrece la posibilidad de cambiar, la esperanza de rectificar y la tiramos a la basura porque...un ente minúsculo, microscópico, pone patas arriba el sistema cuando lo que teníamos que hacer era lo que traía escrito en la corona: queridos seres humanos, por favor, UNÍOS. Y lo único que supimos hacer fue salir a aplaudir a los que se jugaban la vida por salvar la de otros que, a su vez, aprendieron en el calvario de las ucis y los respiradores, la necesidad de unirnos, respetarnos y querernos. Y ahora, nos encerramos en la pequeña y auténtica familia para cumplir con el rito de la Navidad. Al menos, eso es lo que hacemos en los llamados países del primer mundo. Mientras tengamos la coartada de echarle la culpa a la sociedad, nada cambiará. Es de una gran responsabilidad y se necesita mucho valor para que, cada uno de los 7.500 millones de individuos de nuestra especie, cambiemos, rectifiquemos, descubramos el motivo por el que estamos aquí y nos pongamos a la tarea de lo que en estos días no hacemos más que desearnos unos a otros: paz en La Tierra. Al menos, como decía un amigo mío: TENGAMOS LA FIESTA EN PAZ.

La Afición al Pulpo

lunes, 14 de junio de 2010

NO OS LO CREÁIS. ES OTRA MENTIRA DE LOS YANKEES. EL PULPO NO ES NINGUNA FICCIÓN.
Estamos a 15 días del "pistoletazo de salida" y me va a pillar la marcha sin haber pasado por la peluquería. ¿Cómo está la peña? Yo estoy con lumbago, palpitaciones, exceso de colesterol, almorranas picantosas y estornudos incontrolados. Digo yo de cambiar la marcha y peregrinar a Lourdes.
Querida peña, No nos hemos puesto de acuerdo en NADA. Excepto que salimos de Sarria y llegamos a Santiago.
Como grupo, somos un desastre. Lo cual me interesa bastante.Puede ser más divertido.La organización no es una cualidad española.Nosotros, somos LA ROJA. ¡Viva España! .Está prohibido-terminantemente- meterse conmigo diciendo que a la excursión viene Manolo el del Bombo.
Primera pregunta: ¿quién estará en Sarria, qué día y a qué hora?.Sería bueno que todos tuviéramos los móviles de todos. Ahí va el mío: 610545055. Tal y como está el tiempo de indeciso,estoy previendo unas maletas muy abultadas por la ropa de verano/invierno. ¿Alguno ha impreso la ruta? .Sí, ya sé que ese camino tiene más gente que la maratón de NYORK, pero no estaría de más que alguien con buena impresora lo llevara para que supiéramos distancias exactas y dónde hacer paradas para descansar, porque definitivamente este camino es para pecadores y pulperos y hay que guardarse un tiempo para pecar.
En fin, que además de los motores, hay que calentar más cosas....
Así que dadnos noticias todos de cómo estáis y de que todavía no os habéis arrepentido.
Viva el pulpo a la gallega!

Fumigando por si acaso!

viernes, 14 de mayo de 2010

joder como se enteren las chicas!!!

jueves, 13 de mayo de 2010